10 ene. 2011

AMARILLA

Bueno, otra vez por acá cumpliendo mi proposito de año nuevo (publicar cositas minimo tres veces a la semana); les pido me disculpen, pero es que la veerdad mi final de año no fue muy satisfactorio, empezando porque perdí a alguien muy querido y mis dos trabajos me dejaban menos tiempo... ya que solo tengo uno y no he empezado clases, aún no tengo excusas para no postearles cositas :P

Se preguntarán el por qué del titulo... pues resulta que el año pasado tuve la oportunidad de cuidar una perrita a la cual le puse ese nombre, Amarilla (Opio en las nubes de Rafael Chaparro); mi vecino llegó con ella en muy malas condiciones, le habían cortado la cola, le cosieron la herida (muy mal) pero aún sangraba, tenia la nariz caliente y seca, que me imagino todos saben es señal de fiebre en un perro, tenia la barriguita muy hinchada... en fin, un montón de cosas y ahí mismo corrí al veterianrio, con el poco presupuesto que teniamos mi novio y yo le compramos unas pastillas y concentrado (ya que mi perro por entonces no lo comía).
La primer noche fue preocupante, no solo por la fiebre, sino que no emitia ningún sonido y aparte mi perro se enojó conmigo. Cuando amaneció le di la noticia a mi papá que me había peleado con el antiguo "dueño" y la compré en 10.000 pesos colombianos y su respuesta fue que no quería mas perros, pero luego la perrita le demostro cariño y no estaba tan enojado.

La tuve durante cinco días mientras le buscaba un hogar permanente ya que Toby (mi French Poodle) estaba deprimido y completamente enojado conmigo; durante ese tiempo una amiga me regalo medicamentos para los parasitos y ya la perrita se ponía mas juguetona, pero solo dormía al lado de mi cara y lo malo es que en las madrugadas le daba por jugar, claro que no me enojaba, era imposible hacerlo porque era muy hermosa.
En fin, cuando por fín le encontre casa con una señora casada que quería perro porque no quería tener hijos me cercioré de que fuera buena persona... antes de encontrarme con ella, la perrita ladró por primera vez, ya que en el taller en que tenían los perritos les pegaban si ladraban; se imaginaran mi emoción y se me salieron las lágrimas; le entregué la perrita a la señora y apenas me despedí y llegué a mi casa me puse a llorar, hasta mi papá le había cogido cariño.

Creo que la conclusión de todo esto es que lo mejor que podemos hacer es adoptar nuestras mascotas, hay muchas de ellas que necesitan de un hogar y que necesitan que se les rescate de ese tipo de personas de las cuales rescate a Amarilla. Quiero mucho a mi perro, pero es muy celoso y me queda imposible adoptar otro, así que por el momento me "conformaré" con uno...
Ya saben para los que buscan mascotas ;)


1 comentario:

  1. que suerte que amarilla encontro hogar, y se te disculpa que tu ausencia a veces nos es imposible estar aqui, por el trabajo, y otras cosas mas, todo eso se entiende, te dejo un abrazo de año nuevo y que sea lleno de bendiciones para ti.
    besos

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